domingo 23 de octubre de 2011

Mirar atrás


¿Qué es el pasado? Es aquello que nos hace ser o es aquello que fuimos. Una y otra vez nos preguntamos cómo llegamos aquí y miramos atrás. Y hasta a veces nos atrevemos a cuestionar ese pasado. Es imposible imaginar la vida de alguien sin un pasado, personalmente pienso que el pasado determina a la persona, hace a la persona lo que en el presente manifiesta. Todos esos recuerdos, todas esas decisiones, todas aquellas personas que también forman parte de ella aunque ahora ya no los vea más. Y por supuesto, la inalcanzable sensación de imaginar cómo sería todo si un solo momento se hubiese cambiado, si un solo segundo hubiese esperado o si aquello que tanto anhelábamos hubiese acudido en nuestro encuentro.

No poseo la verdad, pero creo que nadie se libera de esos pensamientos. Algunos culparán al destino, otros a Dios, algunos más cargaran ellos mismos con la falta, pero es fácil decir en el presente que ‘quiero cambiar lo que hice’ claro que es fácil, porque si algo te llego a doler o lastimar hoy eres consciente del sufrimiento y daño creado, antes era una posibilidad entre miles y miles y como seres humanos optimistas jamás pensamos que eso nos llegará a suceder. Apuesto que hasta el más pesimista de todos entiende que en algún momento la, llamada, suerte vendría. Sin embargo, no le tengo fe al ‘Que tal sí…’ creo fehacientemente que si no supiéramos las consecuencias que algo tuvo en nuestra vida y volviéramos al pasado con una tabla rasa, con igual memoria que en aquel momento, volveríamos a hacer lo mismo, volveríamos a ‘cometer los mismos errores’.  Entonces me pregunto a mí misma ¿De qué sirve arrepentirnos de nuestros actos? Es necesario vivir pensando en el pasado, mirar el camino recorrido para encontrarle soluciones al presente, soluciones que no se van a hallar en nuestra historia. Más allá de esa psicología que habla de nuestros traumas y aquellos actos arraigados en el pasado, no es mucho lo que podamos hacer con el arrepentimiento, y para los que son creyentes no se qué ayuda pueda darnos rezar ave marías y padres nuestros para solucionar el momento actual.

Si de algún modo podemos mirar al pasado, dando un paso al costado, para revisar que es lo que nos tiene inconformes, debemos concluir que el tiempo de solucionarlo es ahora, no ayer, no hace 10 años, no cuando nacimos. El momento más importante para cambiar algo es hoy,  sería contraindicado decir que mañana empezaré a cambiar, simplemente es hoy cuando debo decidir si vivo mirando al pasado o si vivo a pesar de todo conmigo y mis errores. Nadie puede negar algún equivoco en su vida, ni los santos, ni los Dioses. Solo que sí creo en el futuro, si creo que mi presente puede mejorar el cambio viene de mí mismo, nadie me puede ayudar y yo ayudo menos a mi vida mirando a un pasado que es imposible cambiar. 

jueves 10 de junio de 2010

En MIS tiempoS


Como es costumbre, ultimamente leí muchos links en internet, pocos llamaron mi atención, pero en especial uno se me incrustó en medio de la frente y no se ha ido de mi mente. En este punto, debo escribir: Mi nombre es Gretel War y soy ADICTA. Lo primero y lo último que veo en el día es lo que llamo 'mi ventana al mundo‘ mi notebook. Pero esta incorregible adicción no es nueva para mí. Desde que tuve una computadora en casa, por allá por el siglo pasado, aproximadamente en el 1997, no me puedo apartar del dispositivo.

Claro, habló de la época en la que no existía el internet, no para el usuario común, eso no importaba y aunque no me gustaban los juegos, me bastaba con una hoja del conocido Word 97 para ser feliz. Me pasaba horas inspeccionando y mejorando mi técnica en Paint, y con 10 años hacía mil y un fondos de pantalla que ni siquiera llegaban a cumplir esa funcion pues diseñaba mas de uno por día. Y como era de esperar ese vejestorio se sobrecargó (por los juegos que montó mi papá) además porque pasaba muchas horas encendida y tal parece que la fuente no tenía forma de soportarlo.

En el 2001 aproximadamente el internet irrumpió en mis horas, en mi vida y finalmente en mi mente. Ni siquiera tenía amigos en el colegio que lo usaran. Pero lo analizaba, yo navegaba y analizaba las aguas de ese océano. Hasta que el 11 de septiembre de ese año entendí cómo se generaban y propulsaban las noticias por este medio tan que empezaba su apogeo. En esa época los pocos amigos que se lograban hacer en la red eran alter egos de alguien, yo no tenía uno, como este por ejemplo, yo era YO y nadie más.

Vivir ahora sin internet sería impensable para muchos, yo entre ellos. Mis horas quedarían totalmente vacías, mi agenda tendría que empezar a buscar que hacer y mis amigos sin duda tendrían que verme más cara a cara. Pero ¿Por qué logré entrar en el club de los INTERNETÓMANOS? Hay varias razones: porque la tele no me gusta, porque hay más información de la que podría tener en mi biblioteca, porque en el mundo global uno tiene los amigos esparcidos por todos los lugares del cibermapa, porque entre salir y encontrarme con la intemperie prefiero encontrarla detrás de las palabras filosóficas de algún blog, etc.

A ciencia cierta no lo sé, lo que sí puedo afirmar es que los que padecemos de esta adicción somos gente que vive en dos mundos. Uno el de la realidad tangible y material donde el ahora, el momento que tomamos el colectivo, comemos, nos duchamos, nos vestimos o somos parte de una interlocución en presencia. Y otro el de las conexiones en el que simplemente somos al estilo Kantiano, porque pensamos, porque dudamos, porque clickeamos. No vivimos el presente exactamente, pasamos viendo videos, blogs, fotos o comentarios del pasado, por más inmediatista que se haya vuelto la web 2.0, con intentos como Facebook o Twitter. Pasamos imaginando adonde iremos, buscando lugares, conociendo gente que esperamos conocer, buscando info que pensamos usar etc.

En fin, no es tan fácil ser un adicto a estas alturas de la vida, pero lo sabemos sobrellevar sin dudas. Porque aunque estemos navegando en el espacio para conocer, por lo general, somos desconocedores de los programas de tv que no pasen en internet, o de la noticia como fue escrita en el periódico, o de la publicidad de la revista. Nuestras imágenes son interactivas a lo Flash y si nos gusta un programa de tv vivimos en la dicotomía de leer que sucede en la temporada que están dando en USA y que acá no llegará sino hasta medio año después. Por otro lado, prefiero encontrarme todos los días mil veces con mis videos favoritos en Youtube, que localizar un canal en cable que pase la música que le gusta al dj editor.


P.D.: Luego de escribir la palabra INTERNETÓMANOS la busqué en Google para saber si en realidad alguien ya había escrito su experiencia, o si algún médico ya lo había diagnosticado y medicado. EVIDENTEMENTE este es un síntoma.

miércoles 19 de mayo de 2010

re MAKING


La reconstrucción de hechos de la infancia está llena siempre de un entorno místico y tal vez imaginario. Por ejemplo, intentamos muchas veces recordar una o varias memorias que nuestros parientes suscitan en determinado contexto. Sobretodo haciendo alusión a nuestras travesuras. Y aunque achiquemos los ojos hasta no poder más  y demos vuelta nuestra masa encefálica dentro de nuestra cabeza se nos hace imposible. Por un lado, por no admitir ser tan endemoniadamente salvajes de infantes, y por otro porque en verdad la borrosidad de ciertos hechos es simplemente inminente. 

Algunos la tienen más clara que otros, respecto de la edad en la que empezaron a recordar (guardar) cosas en su Hard Drive privado, pero otros tiene ciertos intervalos al estilo de "Homero de parranda" donde todo es fantasía o alucinación. En mi caso recuerdo cosas muy particulares que no tengo con quien compartir, o mejor dicho, sí las comparto con alguien, aunque él no las recuerde. Lo que coloca una enorme responsabilidad sobre mis hombros, porque es un evento que no podemos, no debemos y no queremos olvidar.

De ahí que dedique el texto que viene a uno de mis cómplices de la infancia, que a pesar de no recordar nada, intenta y pone en mis manos el destino de esta anécdota que aún cuando está guardada bajo 20 candados, por ser tan preciada, no sólo por nosotros sino por la familia entera, es cada día más y más difusa.


Estás en mí
Hoy intento recordar alguna historia
intento, apropósito, tropezar con la memoria,
trato de no alcanzar una tristeza y a la vez
reencontrarte a ti, simplemente por como eras.

Un simple corazón, un tierno rostro,
ojos oscuros y serenos, una boca encantadora
y no muy amable es el reflejo de tu infancia,
es una género de felicidad espontánea.

Dentro de nuestro andar, partir es parte de la vida,
es esa áspera comida estremeciendo nuestras bocas,
es más, se podría decir que es la dulce melancolía,
de quien recuerda partes de lo que parecen otras vidas.

Y en parte seguro eso nos conmovió,
a ti y a mi, a nuestros abuelos, a nuestras almas
y a otras almas más que previamente
habían partido, dejando huellas difusas e imborrables.

Sin embargo, tu espíritu revive,
eres más que un simple familiar,
pero, eres mucho menos que un niño perfecto,
eres parte de mí, porque estás en mis vivencias.

Y seguramente yo soy parte de ti.
Cuando me abrazas todo la vida me vuelve,
cuando te veo se llena de alegría el corazón
y cuando partes solo pienso en cuando te volveré a ver.

Es insensato extrañarte tanto,
pero es necesaria esta distancia impertinente,
pues un día seguramente ambos, decidiremos
que el camino viejo, es el camino ansiado.

jueves 8 de abril de 2010

Ni pedido, ni amenaza.



Hoy me desperté pensando que la idea que tenía para revolucionar la facultad era bastante naive: DENUNCIAR A TODOS LOS QUE FUMAN EN UN LUGAR PÚBLICO Y SIN MEDIOS DE VENTILACIÓN. Eso precisamente sucede en un ámbito para nada ageno a mí, pues enla Facultad de Ciencias Sociales (Ramos Mejía y Franklin) donde se cursan las carreras de C. de la Comunicación y C. Políticas todos los estudiantes fuman en los pasillos, sin darse cuenta de las molestias que causan a los demás. Pero es que el caso ocurre en un lugar donde aproximadamente el 60% de la gente practica este vicio (no es un conteo estadístico puro) y quienes no fumamos, y mucho peor, quienes hemos desarrollado una alergia o son/mos proclives a desarrollar enfermedades pulmonares, nos vemos en la obligación de intentar evitar a toda costa el inhalar esos humos tóxicos que no tienen por donde escapar.


Esta vez, luego de haber leído y visto tantas cosas hoy en TEDxBA, me di cuenta que este tema es más importante para los alumnos de la facultad que muchos otros, dentro de los cuales muchos si pueden ser considerados ‘naive’. Es más importante porque es del diario vivir, no me debato en términos filosóficos de un tema partidario, ni soy miembro de ningún grupo político. Solo quiero que se respete mi derecho de respirar un aire notablemente más sano, a pesar, en este caso de no contar con las condiciones edilicias adecuadas, o con el presupuesto necesario; estas dos últimos, si bien inconvenientes nunca han sido razón para amenazar la salud de alguien.
Finalmente, aclarar que esto no es una queja, pretendo que circule este escrito para que la gente sepa que hay un inconformismo claro de la parte afectada. No vamos a llorar más por la situación, así que si algún dia, alguien te para y te pide que apagues el cigarrillo, no lo tomes a mal, pero vela por tus derechos y los míos al mismo timepo.
PORQUE FUMAR NO ES FUNDAMENTAL PARA VIVIR, SIN EMBARGO, RESPIRAR SÍ LO ES.


Los nuevos prototipos para sala de fumadores.

miércoles 17 de marzo de 2010

En el Amor y la Guerra… todo es desastre.



Miles de años tratando de encontrar una razón que sea justa y digna para desatar una Guerra, razones que por el contrario muchas veces parten del simple egoísmo de unos pocos, acabando con la vida de tantos juntos. Otras veces simples malentendidos las desatan y no sé hasta que punto, pero en ambos casos esto se asemeja a la forma en que el amor suele practicarse.



A veces por egoísmo sucede, pero otras veces se desatan los heridos sin siquiera querer aleccionar. U otras veces cuesta creer que no siempre las consecuencias de esos amores eran predecibles o no. Hay casos en que la situación es proclive a ser tergiversada por los deseos, las ilusiones y algunos actos, pues no siempre son lo que parecen.


Más de una vez me encontré juzgando a tal o cual miembro de la pareja por ‘no ver lo venir’. Pues lo que a los exteriores nos puede parecer evidente, al inmerso en la relación puede estar más que oculto. Sería cuestión simplemente de abrir los ojos, pero que tan fácil puede resultar. Los amigos ayudan pero si no lo hacen, si no logran hacer revivir en nosotros el espíritu inquisitivo. ¿Estaríamos acaso condenados a vivir un engaño? Por lo general resultaríamos dañados antes de que la relación se vuelva perpetua o legal; pero en el caso contrario empezaríamos con cimientos débiles un compromiso que colapsará con la mínima ráfaga de viento.

Siempre habrá quien diga que esta es la visión fatalista del amor. Pero de verdad creo que toda moneda tiene dos caras, exactamente divididas en partes iguales. Y no es que quiera enfatizar el lado negativo/oculto de esta moneda común llamada amor. Solo pretendo que entiendan por qué es tan difícil a veces concebir o tratar de entender ciertos amores, que sólo causan desastres y heridas; o que a pesar de no haber sido tortuosos siempre, lo que uno más recuerda de ellos es cuanto hizo sufrir.

Sépanlo, para quienes tienen sus dudas que la intención de quien desata la Guerra no es siempre matar, herir en lo más posible a los oponentes (aunque en algunos casos sí). Se supone que empiezan en busca de ‘un bien mayor’. Creo que es reprochable todo esto y sin embargo las Guerras (experiencias amorosas pasadas) nos tratan de enseñar cosas. Partir de eso sería admitir que conocemos más con cada tragedia amorosa, pero por lo general no. Sino como explicamos que en varios lugares del mundo siguen intentando militarizar los campos para la nueva batalla; y como explicamos que el que siempre pierde en el amor, al pasar una mujer que lo ha cautivado nuevamente se vuelva a ilusionar, de igual o aún más profunda manera, que la vez anterior.

Unos pueden llamarlo masoquismo, otros ironía, por mi parte, ya no emito criterio pero estas cosas pasan y seguirán existiendo…

martes 9 de marzo de 2010

EL ARTE DEL DESENCANTO

De Imágenes de Blogger


Que sucede cuando ese amor que se sentía, como por arte de magia se va apaciguando. Algunos dirían que es culpa de la pareja, que se perdió la guía, la pasión, que la rutina arrasó con todas las conexiones que hacían de esa relación tan excitante, la adrenalina cada vez en dosis mas bajas va dejando de lado la aventura y vacía los ensueños.


Pero ¿Qué tan cierto puede llegar a ser? Lo que sé, es qeu no conocemos el amor, nunca nadie pudo o puede saber que la matemática sentimental del universo tiene finalmente una respuesta. Lo único que tenemos claro es que  ese sentimiento tan encantador , dramático, inquietante, eufórico, trágico, sublime, incondicional, orgulloso, altanero, etc. existe, como no existiría si todos decirmos encontrarlo o tal vez perderlo. Si todos decimos desdeñarlo en algún momento, luego arrepentirnos de haberlo hecho; porque luego fialmente nos contentamos con otro, tal vez, no tan apasionado pero sí, probablemente, más sincero.
Sinceramente creo que el amor es malformado por todo lo que el sentido común de nuestra época nos ha mostrado de él: en los libros, las películas, la tv y en la mayoría de las canciones. En una cadena de mails que seguramente a todos nos ha llegado en algún momento, hay una frase que cambia un poco esta perspectiva del enamoramiento superficial y apasionado:
“Cásate con una persona con la que te guste charlar, cuando sean viejos su capacidad de conversar juntos será más importante que cualquier otra cosa.”
Se que no estábamos hablando del matrimonio, que por supuesto nada tiene que ver con el amor, aunque todos parezcan creer que sí. El sagrado matrimonio no es más que una asociación para la supervivencia entre dos o más personas, por qué dos o más, pues porque muchas veces hay familia de por medio. Sé que en otras ocasiones he nombrado este mismo concepto, pero ahora más que nunca tiene sentido: La simbiosis. Esta situación que se da entre organismos de distintas especies puede dar desventajas o ventajas a uno de los dos organismos, aunque también equilibrio.
Cuantas veces en pareja no se ven ciertos rasgos de tensión entre ambas personas. Nunca falta el buen hermano que llama a su futura cuñada como una vampira, que explota a su pareja. O la madre que quiere a la novia de su hijo porque esta lo hizo “cambiar” y otras como quienes luego de una desventura amorosa a lo Romeo & Julieta, dan por terminada la vida porque no pueden vivir sin el otro.
Todo esto se ve en la naturaleza, pero en este caso no existe una palabra “AMOR” de por medio. Sobrevivir es lo único que importa. De lo que estamos seguros, aunque no haya aval científico tangible es que el hombre creó varios métodos para su interacción social, tan necesaria para él, el habla es el vivo ejemplo de ello. Pero en el devenir del tiempo fueron estructurando y organizando de mejor manera su interacción social. Sin hablar de evolución me atrevería a decir que el nacimiento del “amor” fue un mal necesario para lograr que los humanos nos arraiguemos a algo más que a nosotros mismos. Que busquemos una razón de vivir y un compañer@ con quien explorar.

FASE 1, FASE 2 & FASE 3

Ahora todo lo que resta es saber si ese compañero es digno de que nosotros podamos mantener un equilibrio y no ser presas de esa necesidad hacia nuestro asociado. Lamentablemente me atrevo a decir que si hasta aquí no he metido la evolución en términos biológicos, sí creo en la mutación de estas asociaciones organizativas "sentimentales". Donde pasé de ser el insecto polinizador de las flores, a ser la flor que vive de la sabia del  árbol y FINALMENTE estoy a un paso de ser el hongo que acaba con ese árbol, con ese ecosistema de asociación.

lunes 8 de marzo de 2010

Redireccionando




Aguardo
Que alguien me tome de los brazos y me ate
a la decisión tomada, al camino, a la ruta.
Pues una sola palabra de tu parte hubieses bastado
para arrancarme la idea de la mente y quedarme.

Increíble fue mi reaccionar ante tanto amor,
respeto e ilusión; olvide otros sueños
pude olvidar otras gentes, por tu figura que estremece
y me obliga a callar, llena de esperanza.

Y aunque endeble tu mirar, tímido en mi mente,
me despeja la idea de que evitas lastimarnos;
tranquilo aguardas un futuro que promete
pero no puedo más que pensar en si te pierdo.

Aguardo a que llegue el día y que las horas corran
o más bien ¿Debo disfrutar cada segundo antes del reencuentro?
Intentar vivir todo lo que se me presenta de frente
vaticinando un hecho que ambos parecemos anhelar.

Y que difícil se ha vuelto respirar sin pensar en vos,
sin extrañarte, sin publicar que eres el dueño del pensamiento.
Si pudiera abandonar toda la farsa, pero tu lo impediste,
seguro ahora mismo en tus brazos estaría agonizando de alegría.

Pero el tiempo pasa y, hasta este instante, no te puedo ni nombrar
porque mis oídos aun no se acostumbran a que tu no respondas;
mi llamado es a ti pero, creo que, en parte a mí también
para poder liberarme de tu venda que me ha encantado.

Sin un beso, solo un abrazo tierno y agitado me une a ti,
ni siquiera una promesa, pero contigo siempre ha sido así.
Y creo que no hace falta, si cada que te vuelvo a ver mi corazón
sabe que es por ti que late, que sueña y que esperará.